15/12/14

Importancia del ocio y del juego.

IMPORTANCIA DEL OCIO Y DEL JUEGO


Introducción:

Existen numerosas definiciones sobre el juego y el ocio, lo que nos hace ver la gran amplitud de estos términos, la gran capacidad de abarcar un sin fin de actividades y de proporcionar un enorme abanico de posibilidades a poder realizar.

El juego y el ocio como tiempo, como contexto, como actividad y como experiencia.

El niño/a es un activo buscador de personas y estímulos sociales y muestra, desde que es un recién nacido, un gran interés por el entorno, y los padres y madres son los que tienen esa 'sensibilidad especial' para contactar, para llegar a la esencia del niño/a, y una forma privilegiada de hacerlo es a través de esos momentos de juego y entretenimiento.

Estamos en una etapa en la que los niños/as consiguen una serie de adquisiciones que facilitarán la comunicación, el entendimiento, el lenguaje, la capacidad de movimientos, etc. Y ya desde pequeños encontramos una gran fuente de estimulación en el juego y en el ocio. La lectura conjunta y compartida de cuentos, canciones...con lo cual potenciaremos la memoria del pequeño así como su creatividad y muchas experiencias más.

Así en los primeros años de vida, la familia es el centro de referencia constante del niño/a. En esta etapa el tiempo libre del pequeño/a estará muy mediatizado por el tiempo libre de los padres/madres. Quizás, las demandas de la sociedad y el ritmo de vida que llevamos nos limita los momentos dedicados a nuestros hijos/as, pero ello no tiene que perjudicar la calidad de la relación de esos momentos de ocio y tiempo libre, es decir, sea cual sea el tiempo que dispongamos, debemos propiciar que sea de calidad.

A todo ello, se une el aumento de los juegos en solitario en la infancia debido a la falta de tiempo de dedicación de los padres. No es extraño encontrar en cada casa el ordenador, la video-consola, la televisión...esto reduce el tiempo libre del niño/a a un simple juego con una máquina. De hecho, la opinión del profesorado al respecto es totalmente negativa. No debemos ser alarmistas, también hay tiempo para este tipo de juegos. Como en todo, siempre es conveniente encontrar el punto medio.


Exposición:

Continuando con las ideas de Isabel Mayordomo (Psicóloga), “el niño tiene necesidades que cubrir. Una de ellas es la expresión mediante el juego, y otra, quizás más importante, es el tener accesibles y disponibles a sus padres. Si conjugamos las dos necesidades anteriores tendremos más posibilidades de conseguir que nuestro hijo se sienta seguro, querido y aceptado; que sea, en relación con lo anterior, más autónomo e independiente y que llegue a una socialización plena y saludable. Es decir, le enseñaremos a asumir responsabilidades y normas de convivencia. Todos necesitamos nuestro tiempo libre. Nuestros hijos también....y mejor si podemos compartirlo.”

La Convención de los Derechos del Niño plantea que "los estados partes reconocen el derecho del niño al descanso y el esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad y a participar libremente de la vida cultural y en las artes" (Art. 31. Punto 1).

Ariel Castelo afirma que; el valor sustantivo de los juegos en estas condiciones radica en la posibilidad de optimizar los resultados perseguidos en cada caso, apelando a algunos de los componentes que le son propios a las actividades lúdicas. El Juego, el Jugar del que hablamos esútil para nada, no produce ninguna otra ganancia que el puro placer, la experiencia del PLACER de participar, vincularse, expresarse, crear y deshacer, transformar y transformarse, con otras coordenadas que las previsibles.”

Willis afirma; “la extraordinaria creatividad simbólica de la multitud de maneras en las cuales la gente joven usa, humaniza, decora e invierte con significados sus espacios comunes e inmediatos de sus espacios de vida y prácticas sociales incluyen casi todas sus prácticas de ocio. No son actividades triviales o ilógicas. Dentro de las condiciones de la modernización tardía y la crisis generalizada de los valores culturales ellos pueden ser cruciales para la creación y sustentación de identidades grupales e individuales aún para la supervivencia de la identidad en si misma.
Cuerpo argumentativo:

El ocio ha sido crucial en la apertura de las personas a causa de la enorme variedad de formas en las que uno puede pasar el ocio y el tiempo libre. Reflexivamente los jóvenes y los niños tienen la opción de intervenir en la construcción de sus propias rutinas y el curso de su vida, sin embargo, este espacio de libertad para “ser” depende en gran medida de la institucionalidad, los adultos y las opciones de desarrollo humano de las que disponga.

La apertura de espacios intencionales o no para garantizar el derecho al juego y la recreación en la infancia y la juventud necesariamente ha de estar atravesado por un análisis crítico y una postura ética frente a ellos. Significa no calificar sus formas de asumir las prácticas en su tiempo y darle el espacio y la posibilidad de construir sus propias rutinas diarias y de vida.

Crear contextos de ocio para la infancia y la juventud requiere un trabajo concertado desde las políticas y un cambio de los imaginarios en relación con la importancia que se les da en sus vidas.

Las actividades de ocio son una parte integral de los programas y políticas juveniles, en consecuencia los gobiernos, deberían planear, diseñar e implementar las políticas y programas con su participación activa y que la importancia dada se refleje en los presupuestos e inversiones:

·Los gobiernos están invitados a establecer centros culturales y otras facilidades en las áreas rurales y urbanas, para proveer de espacios a los jóvenes en los campos del teatro, las artes y otras formas de expresión cultural.

·Los gobiernos están invitados a mejorar la participación de los jóvenes en el turismo, los eventos culturales internacionales, los deportes y todas las actividades de especial interés para ellos.

·Las actividades de ocio son un componente de los programas educativos. Los gobiernos deben proveer presupuestos adecuados para que las instituciones educativas establezcan actividades para el tiempo de ocio dándole la prioridad que requiere. Además las actividades en el tiempo de ocio deben estar integradas al currículo regular de la escuela.

·Las actividades en el tiempo de ocio deberían considerarse en los procesos de desarrollo rural y planeación urbana. Los gobiernos nacionales así como las autoridades locales y comunitarias deberían incorporar programas y facilidades en la planeación urbana y prestar particular atención a las áreas con densidad poblacional alta. Igualmente los programas de desarrollo rural deberían prestar atención a las necesidades de ocio de los jóvenes de las áreas rurales.

·Las actividades de ocio y los medios. Los medios de comunicación deberían encarar y promover la comprensión y conocimiento de los jóvenes de todos los aspectos de la integración social incluyendo la tolerancia y la no violencia.


Conclusión:

Muchas de las medidas propuestas anteriormente se llevan a cabo en numerosas ocasiones, pero como telón de fondo tenemos “la crisis” para que nuestros políticos “dando pena” puedan justificar su inoperancia y su incompetencia. Es más fácil mirar para otro lado.

En cuanto a las familias y la sociedad en general, debemos encontrar el punto medio, un equilibrio entre las tareas obligatorias y las meramente lúdicas para los niños/as (aunque también sean formativas en muchos ámbitos del desarrollo integral).

Recomiendo ver el vídeo de Ikea: “La otra carta”.



Referencias:


CASTELO Ariel. Derechos de niños, niñas y adolescentes en la vida cotidiana - ¿Para qué un nuevo código? Montevideo, 1998.

LORENTE Marcela, PAVÍA Víctor, QUINTEROS Norma, VERBIC Florencia. Equilibrio entre el ocio casual y el ocio serio - estrategias de ruptura el derecho al juego. Trabajo práctico realizado en el contexto de la carrera de Posgrado: Especialización en Derechos del Niño y Políticas Sociales para la Infancia y la Adolescencia.

WILLIS, P. Common Culture. Simbolic work at play in the every cultures of the young. Milton Keynes: Open University Press, 1990.

ISABEL MAYORDOMO,(APEPA).

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deje aquí su comentario.